Siempre hay algo que rompe el silencio y estalla en mil gritos. La mejor forma de reconciliación la encuentro dando importancia a los pequeños detalles, haciéndolos míos , creando pequeñas composiciones buscadas de aquí y allí, con algo artesanal, un corazón de pasta de sal, unas letras,un trozo de cuerda,bisutería,unas alpargatas....Cualquier material que entre en mi vida de repente, sin reflexionar.





SÍGUENOS

Únete a mi blog, te ofrezco más de 1134 entradas de trabajos propios, variados, hechos a mano y originales. Ya somos 592 seguidores con más de 815.ooo visitas desde el 6 de diciembre de 2009.

21 de septiembre de 2011

ESCONDIDAS

Y si viera mi abuela Lola que las vajillas "buenas" se esconden tras los sillones y hemos sustituído alacenas por  estantes abarrotados  de  plástico, vidrio pesado, vasos de papel y un sinfin de  "ikeas"  de usar y tirar...
Rápidamente le busco el sitio que se merece a mi menaje de "postín",  que me entran cargos de conciencia y todo.


10 comentarios:

  1. Yo también tenía una abuela Lola, y sigo usando sus platos, lo malo de las vajillas tan antiguas es que hay que lavarlas a mano y con mucho cuidado porque tienen pintado en oro y detalles muy delicados. Al final vamos a lo práctico pero no es lo mismo... besitos, lulú.

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que nuestras abuelas ahora, también las sustituirian por algo más funcional, eso si, yo no he renunciado al café solitario de media mañana en las tazas de la abuela de Manu. Pequeños vicios que provocan una sonrisa como tú y yo sabemos.

    ResponderEliminar
  3. La de la izda la tengo yo... y he empezado a usarla no a diario, pero sí los domingos, por ejemplo.
    Guardamos las cosas con cariño, y no las disfrutamos. De tanto que nos gustan, y tanto que las queremos, no las disfrutamos, "por si se rompen"... al menos, eso me pasa a mí.
    Yo tengo la vajilla y cristalería buenas a la vista, en una vitrina en el salón. Así las tenía mi madre, y no imagino otro modo de tenerlas.
    Pero ahora siento que además de "lucirlas" necesito "vivirlas". Mi madre dejó una cristaleria nueva, maravillosa, sin estrenar. Apenas le dio tiempo de desembalarla y ponerla en su vitrina... no llegó ni a decirme: "mira lo que he comprado". Ahora no hago más que pensar qué me hubiera contado de porqué su compra. Tampoco sé muy bien qué hizo con la anterior... que se la regalaron sus compañeros de trabajo cuando se casó... pero conociendo a mi madre, imagino quién la tendrá ahora, y me alegro, porque seguro que le hizo muy feliz recibirla, y a mi madre, regalarla.
    Ayssss me he puesto melancólica...

    ResponderEliminar
  4. cerámica de santa clara!!! en mi casa siempre ha habido un lugar especial para ella porque mi madre es asturiana!!!

    un beso enorme

    ResponderEliminar
  5. Salas preciosa la foto de la vajilla parece de revista de deco.
    Bsitos

    ResponderEliminar
  6. Son pequeños tesoros que pocas veces podemos disfrutar. Me encantan las vajillas, como esas tan preciosas que tenéis tu y tus hermanas.
    En cuanto a las flores de la fotografía, decirte que no me cansaría de mirarlas..., alegran la vista.
    A Elisa, que está conmigo también le han encantado y me ha dicho: "se lo tenemos que decir a Salas".
    Besos de las dos.

    ResponderEliminar
  7. Me gustan las vajillas blancas, te permite poner un mantel o caminos de mesa de mucho color.Estas son ideales

    ResponderEliminar
  8. Con los años valoramos mas estos detalles.

    ResponderEliminar
  9. La verdad que como estas vajillas no hay nada, Evocan recuerdos...
    Aunque ellas dirian "quien pillara una de ikea o de Zara home...
    Besos para los tres

    ResponderEliminar